


Cosechadora de plantas, maleza y residuos sólidos acuáticos
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ANTES

DESPUÉS
Nuestra cosechadora acuática, es una embarcación propulsada por un motor a explosión y sistema hidráulico, capaz de cosechar plantas enraizadas, flotantes, sumergidas y emergentes, y residuos sólidos, principalmente flotantes, en espejos y cuerpos de agua, utilizando medios de recolección apropiados para las diferentes características de los mismos.
Antecedentes
La maleza acuática es una pesadilla ambiental. Es conocido que entre los mayores problemas de los ecosistemas identificados por las modernas ciencia e ingeniería ambientales es el sobre crecimiento de las plantas acuáticas en los cuerpos de agua de naturaleza productiva, ya sean como fuente ictícola, como fuente de agua potable, como ruta de navegación, como acumulación hídrica o como lugar de desarrollo recreativo y/o turístico, entre otros. En este sentido el control de la maleza acuática se convierte un aspecto de bioseguridad.
La presencia excesiva de plantas acuáticas en un cuerpo de agua ha mostrado tener otros efectos ambientales dañinos. Impiden la navegación, reducen las capacidades de producción de centrales hidroeléctricas, obstruyen los canales de riego agronómico, saturan por sedimentación los fondos de ríos, lagunas, canales o embalses. Al atascar sistemas de desagües o drenajes puede causar inundaciones, contaminar agua potable y crear medios propicios para la proliferación de insectos y bacterias nocivos.
El conjunto de biomasa vegetal potencialmente capaz de sobreexpresarse en cualquiera de los cuerpos de agua antes mencionados, son clasificables en cinco grupos característicos (Acosta-Arce y Agüero, Agron. Mesoamericana 17(2):213-219, 2006):
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Plantas flotantes, que son aquellas que poseen la mayoría de los tallos y hojas en o por encima de la superficie del agua, careciendo de sistema de fijación al sustrato;
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Plantas emergentes, que son aquellas que están arraigadas, pero la mayoría del tejido de tallos y hojas están por encima de la superficie del agua;
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Plantas arraigadas con hojas flotantes, que son aquellas en las que la mayoría del tejido foliar está apoyado en la superficie del agua;
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Plantas sumergidas, que son aquellas en las que la mayoría del tejido vegetativo se encuentra por debajo de la superficie del agua; están arraigadas por medio de un sistema radicular o bien adheridas al fondo por órganos especiales; y
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Si bien existen en el arte otras clasificaciones según otras características, como por ejemplo clasificación por factores ecológicos que regulan la distribución de las diferentes especies de plantas acuáticas dentro del cuerpo de agua (dispersión y arraigamientos de disemínulos, tolerancia a los factores abióticos, interacciones con la biota), dado que el mecanismo que se divulgará más adelante en el cual se basa la presente invención es completamente mecánico, la clasificación del párrafo anterior fue tenida en cuenta en su totalidad para diseñar y dotar de propiedades específicas al anfibio del que se trata esta invención.
Se conocen soluciones de diferente naturaleza para el control de la maleza acuática. Todas ellas atacan con mayor especificidad unos de los diferentes estamentos en los que se encuentre el desarrollo de las plantas. Las soluciones de control químico apuntan a las etapas iniciales de la sobreexpresión de las plantas acuáticas antes de que sean excesivamente abundante y haya colonizado gran parte del volumen acuático disponible. Sin embargo esta solución en casi todos los casos está prohibida o fuertemente restringida por las normas municipales para prevenir la contaminación y el impacto ambiental de los residuos de los herbicidas usados. Los residuos de éstos en el agua y en los sedimentos pueden afectar el ambiente acuático y aniquilar los peces directamente o mediante la reducción de los niveles de oxígeno disuelto, como consecuencia de la descomposición de las malezas (Acosta-Arce y Agüero, Agron. Mesoamericana 17(2):217, 2006; y Harley K.L.S. “Manejo de las Malezas para países en desarrollo”, www.fao.org).
Otra técnica de control usada es el control biológico. Consiste en la introducción de un agente biótico (patógenos, peces, hongos, artrópodos, mamíferos,…) dentro del cuerpo de agua donde una especie de maleza exótica ocurre, con la expectativa de que provea un control continuo. Generalmente este tipo de control es aplicable y es eficiente con posterioridad a una limpieza masiva de la maleza acuática para conservar la condición de limpieza deseada y evitar las reinfestaciones a partir de los fragmentos de plantas y semillas residuales. Sin embargo, no se ha logrado un control óptimo en todas las situaciones. Incluso la investigación ha demostrado que estos agentes no pueden sobrevivir y/o reproducirse con la tasa requerida en relación a la tasa de crecimiento del conjunto de las malezas a controlar (www.fao.org).
Nuestra técnica propuesta es el control físico de las plantas, maleza o residuos acuáticos mediante la aplicación de procedimientos intrínsecamente mecánicos de recolección. Se lo considera un control ambientalmente seguro. Su desempeño apunta sustancialmente a la limpieza masiva de las malezas en cualquiera de sus clasificaciones anteriormente referidas, cuando su masa total hace inviable cualquier otra forma de recolección. Estos métodos mecánicos son especialmente aplicables a distintos cuerpos de agua y además presentan la especial ventaja de permitir el uso de la biomasa extraída una vez descargada en el lugar de acopio apropiado. Adicionalmente los sistemas mecánicos que realizan dicho control físico son útiles también para la recolección de residuos sólidos, principalmente flotantes, de origen antropogénicos, tales como objetos de materiales plásticos u otros polímeros, que nadan o sobrenadan en tales cuerpos de agua.
Con el objeto de mejorar la capacidad de extracción física y mecánica actualmente disponible, hemos diseñado una cosechadora acuática que contiene un sistema de recolección de plantas, maleza o residuos acuáticos con novedosas características.
Con nuestra cosechadora de plantas, maleza o residuos acuáticos se logra una recolección eficaz, eficiente, económica que mejora sustancialmente la salubridad del cuerpo de agua objeto de limpieza, conserva y/o reactiva la pesca y el aumento de la fauna ictícola, permite reactivar y/o introducir actividad turística y deportes acuáticos y contribuye significativamente a la disminución de la pérdida de agua por evapotranspiración.